sábado, 2 de marzo de 2013

Encuentros

Añil como tus ojos,
es el verbo de nuestro encuentro,
los tejo segundo a segundo,
me amoldas, te saboreo.
La hora exacta se vuelve bruma,
acariciandonos como el viento.
Atardeceres lejanos perdidos,
no vuelvan !
Me quedo en los besos
que me ha dado
y en sus mañanas.


4 comentarios:

  1. Te veo muy inspirada.
    Este poema está lleno de suspiros.

    Besos.

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  2. Muy bonito y dulcemente sentimental. Besos.

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  3. Yo prefiero algo mas solido que el viento, abrazar duro y sentir...
    Besos y salud

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